Y así decía el grabado en la piedra misteriosa.

Que no se les olvide nunca la maravillosa acción del dar,
de ello todo proviene,
y de lo importante en la vida también emana,
es bendición del hombre,
virtud de los sabios y poetas,
y de todos aquellos que aman la vida.

El dar con intensión sincera tiene la extraña cualidad de regresar con abundancia,
regala una de tus sonrisas a un público, y recibirás docenas de ellas,
entrégate en momentos y recibirás memorias de por vida,
ofrece sinceridad y recibirás lealtad,
porque en este caso el repartir es recibir.

De tu acciones vendrán muchas en consecuente con tu ejemplo,
se sumaran a las filas aquellas velas que han sido apagadas,
necesario es ofrecer orden al caos,
dar esperanza al olvido,
y un buen abrigo al frio de nuestras mentes.

No pidas amor si no eres capaz de darte a ti mismo, tampoco respeto si no respetas la vida ni a la libertad del prójimo. Ilógico es encontrar paz si no se busca; buscarla dentro de uno mismo, en los grandes destellos que irradia la vida diaria. En lo cotidiano, en los ojos, en las mentes, en las estrellas. No pidas perdón si no eres capaz de perdonar, ni perdonarte. No busques el éxito si no eres capaz de levantarte de la cama ó comprensión si eres intolerante.

Porque aquellos que solo piden sin dar a la vida algo a cambio, son como ruido que no deja escuchar a los demás la bella sinfonía de la existencia…

E.H.Ali