Hemos llegado a ti como maestros y nos convertimos en alumnos,
los hilos del tiempo nos mueven hasta hacernos libres,
lo decimos mientras escuchamos el eco de nuestros miedos a distancia,
saltamos desde lo alto de la cascada hacia un lago de incertidumbre,
desconocemos las profundidades del destino,
las desafiamos con valentía,
de los arboles vuelan los pájaros a lo alto, igual nuestros sueños vuelan,
algunos más lejos que otros, algunos más cerca que otros.
Hemos llegado a ti sin conocerte y nos alejamos con la ilusión de poder tenerte otra vez,
como un sinfín de caminos te muestras, todos con el mismo final, mismo destino,
los recorremos a veces agitados, a veces en calma,
con risas o con lagrimas,
acompañados y solos,
bajo el sol y la negra noche,
entre copas de alegría y el café de calma,
decisión de uno debe ser si se disfruta o no el viaje,
sobre piedras y pastizales hemos de recibir el dia.
Hemos llegamos a ti sin consentimiento,
sin nada y con todo,
como semillas en campo fértil, regadas por el agua del deseo,
crecen nuestras ramas y raíces, las flores se convierten en frutos,
resistentes a las calamidades del tiempo y los errores,
frondoso plumaje verde que da sombra al hermano débil,
que no falte el sol,
que no falte el viento,
que no falte un beso tuyo en este momento…
Hemos llegado a ti, vida. Hemos llegado..
E. H. Ali