¿Cuánta belleza hay en la tristeza?

¿Cuánta esperanza existe en la derrota?

¿Cuánto alivio reside en el despojo?

¿Cuántas sonrisas viven en la pérdida?

¿Cuánta fe habita en el olvido?

¿Cuánta alegría mora en la ira?

¿Cuánto tenemos dentro?

¿Cuánto queda en nosotros?

Si la motivación fuera nuestro único combustible, quedaríamos varados en un camino oscuro. Pero existe otra fuente, la voluntad. Esa que se obtiene desde un lugar desconocido, desde algún lugar místico e incomprensible, ese lugar que se encuentra conectado directamente a nuestros circuitos, fuente de poder invisible que nos mueve y nos hace avanzar, esa fuerza que hace que calibremos nuestros sistemas internos y les de nuevamente vida y energía. Mientras más tengamos acceso a ese poder nos sorprenderemos mas frecuentemente de nuestras hazañas que en algún momento pensamos eran inalcanzables.

No busquéis gloria, buscaos a vosotros mismos. ||El viaje es corto, hermoso, pero corto||

E. H. Ali