Deseo, mi querido deseo,

Parecido a las nubes, flotas por todos lados,

Vas y vienes sin rumbo ni dirección,

Tu camino se forja con el viento, débil contra esa fuerza que te empuja a su voluntad,

Eres libre y prisionero,

Cuidado con las tormentas del camino,

Se fuerte cuando llegues a las aguas negras y agitadas,

Diviértete y disfruta del fruto del camino,

Viajero deseo, goza esos momentos y lugares donde te encuentras,

Nunca te conviertas en lluvia acida, y si así lo hicieras, purifícate en las montañas y vuelve a ser nube,

Cubre con tu sombra de bondad a todos, protégelos de las quemaduras, esas que perduran y cicatrizan lento,

Vuela con cuidado y acepta que te dome tu dueño,

Deseo de mil caras, se sumiso con tu amo que te alimenta, respétalo,

Nunca lo dirijas al abismo de donde es difícil escapar.

Recuerda deseo que sin tu dueño no eres bueno, serias una bestia que desata destrucción por sus caminos.

Eres grande si te comprometes a lograr un objetivo, deseo, esfúmate si ese objetivo no ayuda a la persona al cual perteneces, escápate en la noche mientras el alma descansa, mientras el maestro duerme, escapa y no vuelvas, que ante la verdad no serás bienvenido, ve a las montañas de nuevo, huye a la soledad y redescúbrete.

Pieza solemne de la vida, no seas arrogante con tu fuerza y se en cambio agua fresca para los deshidratados, conviértete en guía de los perdidos y en apoyo de los que cojeamos por este sendero duro y lleno de piedras.

Ese deseo, mi apreciado deseo, es lo que deseo…

E. H. Ali

2013